OBJETIVO:

Con estas  ayudas se pretende  facilitar que el crédito llegue a la economía real y evitar el parón de su actividad, 

«atender necesidades de financiación derivadas del pago de salarios, facturas», circulante y «otras necesidades de liquidez, incluidas el vencimiento de obligaciones financieras o tributarias».

CUANTÍA:

El ICO desplegará inicialmente avales por 20.000 millones de euros, en el caso de que se agoten, se ampliaran. Los bancos tendrán que usar la mitad obligatoriamente para pymes y autónomos. 

El Estado ejercerá como avalista. El ICO asumirá el 80% del riesgo de impago  de  los nuevos créditos y renovación de los preexistentes a pymes y autónomos. En el caso de grandes empresas, ese porcentaje baja al 70% para los nuevos préstamos y al 60% para las refinanciaciones.

VIGENCIA:

 Los avales tendrán una vigencia igual al plazo del préstamo concedido, con un plazo máximo de cinco años. 

QUIÉN PUEDE SOLICITARLO:

Pueden solicitarlo, las empresas y autónomos que se hayan visto  afectados por los efectos económicos del COVID-19, siempre que no estuvieran en situación de morosidad a 31 de diciembre de 2019 y en procedimiento concursal a 17 de marzo de 2020.

GESTIÓN:

Su gestión está encomendada al Instituto de Crédito Oficial ( ICO). Esta línea de avales, que gestionará el Instituto de Crédito Oficial (ICO), persigue apoyar a las empresas y autónomos españoles, «garantizando el acceso a la financiación necesaria para mantener la actividad y el empleo» y cubriendo hasta el 80% del riesgo de los nuevos préstamos y renovaciones de financiación de empresas que necesiten circulante para hacer frente a sus necesidades de liquidez más inmediatas, destaca el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. 

«Estas medidas ayudarán a nuestras empresas a resistir los efectos negativos que esta situación está generando en el tejido productivo de nuestra sociedad», «atender necesidades de financiación derivadas del pago de salarios, facturas», circulante y «otras necesidades de liquidez, incluidas el vencimiento de obligaciones financieras o tributarias».

INTERESES

 El Gopbierno no ha determinado ningún tipo de criterio al entender que el problema no tiene que ver con los tipos de por sí muy bajos, gracias a las medidas de estímulos del Banco Central Europeo, “ sino por la necesidad de avalar el riesgo.”

Montero ha explicado que «el Gobierno no ha determinado ningún tipo de criterio» para el tipo de interés que va a cobrar por esos préstamos las entidades financieras, a las que ha pedido «responsabilidad» y ha agradecido su colaboración y «disponibilidad» en esta situación.

El aval del Estado,  sirve para «que las entidades financieras tengan un colchón de seguridad» para cubrirse de parte del riesgo en caso de impago.

Las entidades financieras asumirán el resto (como máximo, un 40%) y se harán cargo del coste del aval, que será «de entre 20 y 120 puntos básicos», según precisa Economía.

El ministerio también ha señalado que las entidades financieras «se comprometen a mantener los costes de los nuevos préstamos y de las renovaciones que se beneficien de estos avales en línea con los costes aplicados antes del inicio de la crisis del COVID-19».

Y ,«También asumen el compromiso de mantener, al menos hasta el 30 de septiembre de 2020, los límites de las líneas de circulante concedidas a todos los clientes y, en particular, a aquellos clientes cuyos préstamos resulten avalados».

Amalia  Fernández Doyague. Aranzazu Bárcena Fernandez. J.MªCarrio Montiel. Socios de AABAC,SLP. 

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