LA INCORPORACIÓN DE SOLUCIONES DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LOS ENTORNOS DE TRABAJO PLANTEA UN DEBATE SOBRE EL CONTROL DE LA ACTIVIDAD A LA QUE ESTÁN SOMETIDOS LOS EMPLEADOS DURANTE LA JORNADA LABORAL.

Alexa es el servicio de voz ubicado en la nube de Amazon disponible en los dispositivos de Amazon y dispositivos tercios con Alexa integrada.

“Alexa, dime cuántas veces ha consultado el periódico Juan esta mañana”. Esta podría ser la pregunta que el responsable de una oficina le haría al asistente virtual de Amazon sobre la actividad de uno de
sus empleados. Y, a priori, esta práctica sería totalmente lícita. “Actualmente, la regulación del control laboral por medios tecnológicos, incluida la videovigilancia, se encuentra recogida en el Estatuto de
los Trabajadores”.

Esta normativa permite al empresario adoptar las medidas que estime oportunas sobre vigilancia y control para verificar el cumplimiento de las obligaciones y deberes laborales de sus empleados, pero guardando siempre la consideración debida a su intimidad y dignidad.

Así, para poder determinar si es o no lícito utilizar las grabaciones de Alexa para el control de la actividad laboral, es necesario repasar la regulación actual junto a ciertos criterios de jurisprudencia.

Distintas sentencias Además del Estatuto de los Trabajadores, la Ley de Protección de Datos y Derechos Digitales establece que las empresas podrán tratar las imágenes obtenidas a través de sistemas de grabación de sonidos o de vídeo –sin especificar la naturaleza fija o móvil del dispositivo– para el control de los trabajadores, siempre que estas funciones se ejerzan dentro de su marco legal. “Los límites pasan por informar a los empleados y a sus representantes de que su actividad puede ser monitorizada”.

Existen varias sentencias que se pronuncian sobre la instalación de micrófonos y cámaras para el control de la actividad laboral. Algunas autorizan el uso de imágenes, pero no la grabación de conversaciones entre los propios trabajadores o entre éstos y los clientes.

Espía camuflado

Asimismo, el altavoz inteligente podría considerarse como un espía camuflado. Esto iría en contra de una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que considera inadmisible utilizar un detective oculto. “Esta práctica transgrede la buena fe contractual si actúa en zonas destinadas al descanso o al esparcimiento de los trabajadores”,.sobre espacios tanto comunes como privados, es decir, se trata de los vestuarios, el aseo o el comedor de la empresa.

En el ámbito laboral, la implantación de un sistema de vigilancia inteligente como el de Alexa debe superar un triple juicio de proporcionalidad, es decir, que la medida sea idónea, necesaria y que esté justificada. “Aunque se hubiera cumplido la obligación de informar a los empleados de la existencia de estos dispositivos y de su finalidad de control laboral, podría no cumplirse el requisito de proporcionalidad”.

En este sentido, con la actual jurisprudencia, la recogida de datos, tanto visuales como sonoros, mediante un dispositivo como el de Amazon, donde la monitorización es constante y el ángulo de la cámara enfoca
directamente al rostro y a la boca del trabajador para interactuar con él se consideraría excesiva. “Existen otras medidas menos invasivas, como sistemas fijos de videovigilancia que enfocan a zonas de trabajo pero no apuntan a las personas”.

PRUEBAS ANULADAS.

A modo de ejemplo, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha anuló las imágenes presentadas en una causa contra un vigilante de seguridad del que se tenía sospechas de que fumaba en horario laboral al existir “medios más moderados, menos agresivos con el derecho a la intimidad personal del trabajador, como era el testimonio de los propios compañeros de trabajo”.

Por su parte, la jurisprudencia sí que admite la grabación de conversaciones de trabajadores cuya única actividad es la atención telefónica de clientes. Es el caso de varias sentencias redactadas por los tribunales superiores de justicia de Madrid, Galicia y Andalucía, que han validado las pruebas sonoras que monitorizan el trabajo de teleoperadores y de profesionales de telemárketing.

FUENTE: EXPANSION

Deja un comentario